Luego de la menstruación, en el ovario comienza el crecimiento de un folículo todos los meses, que cuando llega a medir entre 20 y 24 mm se rompe y libera el óvulo, en el proceso que se llama ovulación. El romperse el folículo, el líquido allí contenido, rico es estrógenos, cae en la pelvis y es reabsorbido por el peritoneo, luego circula por el torrente sanguíneo antes de ser eliminado.
Luego de la ovulación se forma el cuerpo lúteo o cuerpo amarillo, por su color característico, y si no ocurre el embarazo, se atrofia y viene la regla. Si ocurre el embarazo, el cuerpo amarillo mantiene el embarazo hasta la semana 12, en que la placenta se encarga hasta el final de la gestación.
En mujeres con sindrome de ovarios poliquísticos (SOP) los folículos se desarrollan, llegan a la superficie del ovario, alcanzan un diámetro similar a del folículo ovulatorio, a veces menor y otras veces mayor, pero no se rompen y se acumulan en la superficie del ovario. El líquido folicular rico en estrógenos no es expulsado y se metaboliza hacia hormona masculina, que pasa a la circulación produciendo los signos de masculinización típicos de la enfermedad (acné, seborrea, hirsutismo).

Quiste folicular de ovario
Al no romperse el folículo, no se libera el óvulo y no puede ocurrir el embarazo (infertilidad), tampoco se produce el cuerpo lúteo y, por tanto, la regla puede venir con retraso (oligomenorrea) o no venir (amenorrea).
En una fecha que no se pude precisar, ocurre un sangrado similar a una menstruación y comienza a crecer un nuevo folículo, que no se rompe y de nuevo se acumula.

Ultrasonido con ovarios poliquísticos
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